DROSERA #7

“Drosera. Intervención onírica” número 7, a la venta (2 euros edición en color, 1 euro en b/n) en:

Librería asociativa La Libre

Rampa de Sotileza, 1, 39008 

Santander, Cantabria

En:

Librería La Vorágine

Calle Cardenal Cisneros, 69.

Santander, Cantabria 

Y la podéis leer gratis en:

CSO La Lechuza

Barrio Monte la Torre, 43 

Santander, Cantabria 

DROSERA #7

Drosera. Intervención onírica # 7 (15 de enero de 2021, año de las plagas)

Acaba de salir de imprenta hoy mismo el séptimo número de “Drosera. Intervención onírica” editado por el Grupo surrealista de Madrid. Perdón por habernos quedado dormidos pero este nuevo número ha llevado su tiempo y además nos ha cogido por medio una pandemia. Advertimos que los contenidos de este nuevo número desencadenan potentes emergencias oníricas de exterioridad. Ahí va:

SUMARIO

Texto de portada: “Día de perros”, inédito de Miguel Amorós,

“Las tormentas del sueño” de Vicente Gutiérrez Escudero

Galería de sueños: “Sueño con Benjamin Péret” de Michael Löwy, Joël Gayraud, sueños cruzados de Lourdes Martínez y Andrés Devesa (Grupo surrealista de Madrid)

 Frases oníricas: Antonio Orihuela, Xoán Abeleira, Noé Ortega

 Pensar el sueño: “Una noticia intrascendente” de Julio Monteverde (Madrid),

“Soñé soñar” de Jaime Naródnik Jaime Manso Castaño (CNT  Fuenlabrada),

“¿Qué se hace con un sueño?” de María Santana (Sevilla)

 Laboratorio onírico: Ron Sakolsky, Janice Hathaway.

Se ha realizado dos ediciones, una en blanco y negro acabado en mate y otra edición especial a color. Os recordamos que “Drosera. Intervención onírica” es  una publicación atemporal que tiene como principal objetivo la fusión definitiva del sueño y la vigilia. Incluye textos críticos en torno al dormir y el soñar, transcripción inmediata de sueños y pesadillas, dibujos oníricos, anécdotas y noticias que guardan relación con el dormir, el soñar y el sonambulismo provocado.

Pedidos a: comunicaciononirica@gmail.com

(1 euro más gastos en blanco y negro y 2 euros la edición en color, gratis para presos)

EXPOSICIÓN

Encantado de participar en la exposición Hojas del Cuaderno Gigante Cartón III, a la que he aportado una mini serie de poemas-collage. El Molino del Perrillo de Berja acoge hasta el 29 de enero de 2021 está muestra plástica poética de carácter efímero impulsada por el Taller de POEX. La idea inicial había sido quemar todas las obras expuestas al calor del IV FESTPOVIBER pero por motivos del confinamiento y la pandemia por Covid no pudo ser, de modo que éstas pasarán a formar parte del Archivo Centro de Poesía Visual Biblioteca de Berja.

Los artistas visuales incluidos somos Perra Martínez, Ignacio, Paquita, Mercedes Céspedes, Emilia Ortega, Cristóbal Torralvo, Abdou Salam Diop, Ismael Lozano, Fátima Jiménez, Meli Estévez, Rocío Domínguez, Francisco Escudero, Vicente Gutiérrez Escudero (Cantabria), Paco Fernández (Aguadulce-Almería), Tarha Erena Sarmiento ( Las Palmas de Gran Canaria), Ale Jan Dra (Sevilla), José Blanco (San Vicente de Baracaldo-País Vasco), Franklin José Fernández García (Caracas-Venezuela), Raul Reguera (Timar- Granada), Serse Luigetti (Perugia-Italia), Pablo Ballesteros (Madrid), María Cañas (Sevila), Juanje Sanz Morera (Portugalete- Vizcaya), Pere Sousa (Barcelona), Marco Bevilacqua (Nápoles), Juan Fran Núñez Parreño (Villa Malea-Albacete), Francisco Uceda (Nueva York), Aaron Flores (México), Silvio de Gracia (Junín-Buenos Aires) y The Serial Asemic (Islas Baleares)

https://berjadigital.es/2020/12/28/el-molino-del-perrillo-de-berja-acoge-una-exposicion-plastica-poetica-hasta-el-29-de-enero/?fbclid=IwAR2bG4vKYLLjXUwBccftIAE-1IfXLLUL3IJoUoJFb4Ge9xLF4ntUP9MNVRw

PEDRO OOM


Nació en Santarém, Portugal, en 1926. Se incorporó al surrealismo a finales de los años cuarenta, participando en las actividades del Grupo Surrealista de Lisboa, junto con Mário Cesariny, Mário Henrique Leiria, António Maria Lisboa, Antonio José Forte, Manuel de Lima, Herberto Helder o el recientemente fallecido Cruzeiro Seixas. A los 24 años abandona toda actividad artística y literaria vinculada al surrealismo. Murió en Lisboa en 1974. Su obra estuvo dispersa en periódicos y revistas, como por ejemplo la revista Pirâmide, hasta que fue recogida póstumamente, en 1980, en dos volúmenes bajo el título Actuação Escrita.

AS VIRTUDES DIALOGAIS

Dentro
de mim
há uma planta
que cresce
alegremente
que diz
bom dia
quando nos amamos
ao entardecer
e boa noite
quando florimos
à alvorada
uma árvore
que não está com o tempo
este tempo
a que chamamos
nosso.

LAS VIRTUDES DEL DIÁLOGO

Dentro
de mí
hay una planta
que crece
felizmente
que dice
buenos días
cuando nos amamos
al anochecer
y buenas noches
cuando florecemos
en la madrugada
un árbol
que no tiene tiempo
este tiempo
al que llamamos
nuestro.

(Extraído del libro A única real tradição viva: antologia da poesia surrealista portuguesa de Perfecto E. Cuadrado, Ed. Assírio & Alvim, 1998, p. 277)

POEMA

à Júlia Chaves

Há um ar de espanto
no teu rosto em silêncio pequenas pausas
entre nós e as palavras
que desfiamos
Quando o silêncio (pausa mais longa
que nos contrai o peito)
cai bruscamente
duas mãos agitam-se meigamente as nossas
e os mendigos, todos os mendigos
espreitam ao postigo do teu pequeno apartamento
coroados de rosas e crisântemos
É o momento
em que afirmamos a realidade das coisas
não a que vemos na rua
e que sabemos fictícia
mas a outra
aurora cintilante
que põe estrelas no teu sorriso
quando acordas de manhã
com um sol de angústia na garganta
acredita
nada nos distingue
entre a multidão anónima a que pertencemos
embora
o fotógrafo teime sempre
em nos oferecer uma esperança
-fluido imaterial que nem mil anos
poderão condensar –
O nosso rasto
mal se apercebe na areia
condenados ao fracasso
pequena glória dos pequenos heróis deste tempo
ainda aspiramos
no entanto
a ser o índice deste século
único sinal humano, florescente e salubre
de contrário
seremos apenas
um halo de vento
arco-íris de luto
ou estrada para sedentários
É ocioso
preparar a objectiva
que nos vai condenar a um número
nesta cidade onde cada homem
é escravo de uma arma
Ocioso
avivar as flores do cenário
encher de luar o jardim do nosso afecto
Só um acaso
nos poderá revelar
por isso
fechemos o rosto
meu amor

POEMA

a Júlia Chaves

Hay un aire de asombro
en tu rostro en silencio pequeñas pausas
entre nosotros y las palabras
que desentrañamos
Cuando el silencio (pausa más larga
que aprieta nuestro pecho)
cae bruscamente
dos manos sacuden suavemente las nuestras
y los mendigos, todos los mendigos
acechan el portillo de tu pequeño apartamento
coronado de rosas y crisantemos
Es el momento
en el que afirmamos la realidad de las cosas
no el que vemos en la calle
y que sabemos ficticio
sino el otro
amanecer brillante
que pone estrellas en tu sonrisa
cuando te despiertas por la mañana
con un sol de angustia en la garganta
cree
que nada nos distingue
de entre la multitud anónima a la que pertenecemos
a pesar de que
el fotógrafo siempre insiste
para ofrecernos esperanza
-fluido inmaterial que ni siquiera mil años
pueden condensar-
Nuestro rastro
apenas se nota en la arena
condenados al fracaso
pequeña gloria de los pequeños héroes de este tiempo
todavía aspiramos
sin embargo
para ser el exponente de este siglo
único signo humano, floreciente y saludable
de otra manera
seríamos apenas
un halo de viento
arcoiris de luto
o camino para sedentarios
Es inútil preparar el objetivo
que nos condenará a un número
en esta ciudad donde todo hombre
es esclavo de una pistola
Inútil
avivar el paisaje de flores
llena el jardín de nuestro cariño con luz de luna
Solo un azar
podrá revelarnos
por eso
cerremos el rostro
mi amor

Traducción de Vicente Gutiérrez Escudero

ARTÍCULO

Este es mi texto “La máscaras de lo ilegible” incluido en el catálogo de la exposición “Fuera de quicio” de Alberto Muñoz, inaugurada ayer en el CNFoto de Torrelavega.

Las máscaras de lo ilegible.

Adentrarse en el taller de Alberto Muñoz es adentrarse en un laboratorio alquímico: mesita dispuesta con periódicos y revistas para recortar, cajones y cajas en donde archivar las palabras recortadas según su función sintáctica, mesas móviles para ir depositando los recortes, fregadero para quitarse de las manos los restos del pegamento durante la manipulación de los collages… Alberto Muñoz es un alquimista de la palabra y de la imagen. Digo más: Alberto es un reactor nuclear. Quiero decir que su actividad creativa -sus radiaciones electromagnéticas- son de muy diverso tipo y siguen direcciones muy distintas. Uno puede percibir en sus trabajos la influencia de artistas tan dispares como Tomás Salvador González, Fernando Millán o José-Miguel Ullán. A pesar de eso la presente exposición ha logrado condensar lo más representativo de su obra; la conforman más de un centenar de piezas y en ella confluyen diferentes disciplinas, desde el collage, el fotomontaje, el visualismo, el poema-objeto o el videopoema.

Lo primero que debe tener en cuenta el visitante que no conozca el trabajo de este artista es que éste no trata de fortalecer la actual supremacía de la comunicación. Pero tampoco de entorpecerla. La obra de Alberto Muñoz es un laberinto de laberintos donde el sentido se otorga y se arrebata permanentemente. Además su obra nos invita a jugar. Yo admiro y disfruto de su obra asociándola de forma indisociable a la cuestión del juego libre, del azar objetivo y, ¿por qué no decirlo?, de la emancipación del ser humano, pues su disfrute tiene efectos liberadores en nuestra subjetividad. Yo lo he vivido en mis propias carnes. Aconsejo por tanto al visitante que, ante todo, se deje llevar por sus propios instintos e intuiciones, sin rigideces escolares y sin ningún tipo de condicionamiento durante su visita.

Un primer bloque recoge sus célebres poemas-collages, confeccionados con recortes de palabras e imágenes procedentes de periódicos. Como el visitante podrá apreciar, Alberto Muñoz ha desarrollado un estilo muy característico de collage. En concreto los que aquí se exponen contienen frases breves que dan más protagonismo a los aspectos tipográficos de las palabras que a lo que éstas nos tratan de contar, si es que eso es lo que pretenden; al igual que su poesía discursiva estos versos incorporan elementos nítidamente irracionalistas: “Acróbata de los cielos en rebelión resucita sombras”, reza el collage titulado “Acróbata”. Déjense llevar, insisto. Siéntanse libres de acceder a terrenos desconocidos. Aquí no sirve de nada un manual de instrucciones. En ese sentido Francisco Taboada ha dicho muy acertadamente en el prólogo a uno de sus poemarios confeccionados mediante esta técnica que en estos collages “los versos se tensan forzando una apertura en su significación”. Y es verdad.

Por otro lado, en algunas de estas piezas conviven palabras e imágenes en un perpetuo diálogo; en otros casos las palabras son sometidas a todo tipo de perrerías: troceadas, volteadas y descolocadas violentamente hasta la extenuación adoptando formas enigmáticas que nos remiten a extraños jeroglíficos o a señaléticas impensables, hasta el punto de perder por completo, en algunos casos, su función lingüística inicial, convirtiéndose ya sólo en imágenes, creando así nuevos y sugerentes discursos visuales. Es más, en algunos de estos collages esa operación se lleva tan al límite que el resultado final tiene mucho en común con la poesía letrista, como sucede con el titulado “nº 5”, por ejemplo.

Otro conjunto de piezas podría ubicarse dentro de lo que se conoce tradicionalmente como poesía visual. Es el caso de sus “Poemas gráficos”, realizados con técnicas digitales. Lo mismo podría decirse de otro pequeño bloque que recoge algunos de sus caligramas; textos cuyos versos dibujan formas geométricas como espirales y semicírculos, de gran sensualidad y concupiscencia. Pero el conjunto de piezas más numeroso de la exposición tiene que ver con aquello que los surrealistas llaman “magia cotidiana”, presente por ejemplo en esas paredes en las que aún quedan restos superpuestos de distintos carteles publicitarios. Julio Cortázar, por cierto, escribió apasionadamente sobre este tipo de hallazgos urbanos. En ese sentido esta exposición cuenta con una amplia muestra de sus “Décollages”; fotografías frontales tomadas de paredes en las que quedan restos de frases o palabras sin arrancar y que allí, aisladas, llaman poderosamente nuestra atención. Algunos de estos “Décollages” no incluyen palabras y nos invitan a hundirnos en la propia materia allí adherida, en las texturas y los colores, dejando a un lado la comunicación lingüística. Me he permitido llamar a este ciclo el rincón de las fantasmagorías; siluetas huidizas y presencias vaporosas que en algunos casos han sido intervenidas digitalmente. Hay aquí un desconcertante juego de apariciones y desapariciones; un caminante al que Alberto le ha hecho crecer brazos y piernas, un oleaje agitado en el que se está hundiendo un barco del que sólo se aprecia el trozo de la vela, los labios mayores y menores de una vulva o el perfil de una jirafa similar a los bisontes del arte prehistórico, presencias que a veces se hacen ilegibles y cuyo efecto en el visitante tal vez sea el de descondicionarle de las significaciones asociadas al lenguaje publicitario y subliminal que rodea su vida cotidiana.

Podrían incluirse en este mismo bloque sus “Desconchados” y sus “Desgarraduras” por cuanto tienen de “objeto encontrado”. Los primeros consisten en una serie de fotografías de desconchados de paredes, en los que atisbo el advenimiento de lo que he dado en llamar úteros semióticos; descamaciones misteriosas que invitan a la libre evocación, es decir, al nacimiento constante de nuevos y variados sentidos. De hecho, las obras no llevan título, tal vez adrede para no interferir en los procesos interpretativos en los que puede jugar a perderse el espectador o tal vez para no interrumpir el placer contemplativo de esas formas tan eróticas como hipnóticas, ¿quién sabe? Llama la atención, además, la tridimensionalidad que adquieren esas imágenes pues en ellas se aprecia claramente, más allá de los cambios de textura y el juego de las sombras, el revestimiento y el revoco que han perdido adherencia. Por su parte, en el conjunto titulado “Desgarraduras” Alberto Muñoz muestra los rasgones de un cartel publicitario, rasgones que sugieren cornamentas, ascuas de fuego, chispas eléctricas o agitadas constelaciones. Aquí hay ya una clara intención de ceder a la abstracción, arrojando significaciones que no llegan a cuajar porque Alberto Muñoz tal vez quiera que quedemos atrapados en un juego interminable de formas y colores, que giremos y giremos en el torbellino de la libre interpretación

En la sección de “Fotopinturas” podremos disfrutar de una serie fotografías cuya luminosidad, saturación y contraste han sido alterados digitalmente y a las que se han agregado sombras y reflejos: de ese modo surgen formas rizomáticas de un espejo resquebrajado, un “Ave Fénix” de la hendidura de una chapa metálica o un oleaje que nos mira desde una plancha de zinc corroída. Muchas de las piezas pertenecientes a esta serie, a diferencia de las anteriores, sí que tienen un título asignado: “Los ojos del mar”, “Luna de mis antípodas” o “La puerta del infierno” orientando la significación.

Pero una exposición como esta no podría prescindir de los objetos intervenidos por Alberto Muñoz; por eso en el apartado titulado “Escultopoemas” encontraremos enormes collages sostenidos con alfileres, y objetos tan dispares como un caballo de plástico descabezado encontrado en una playa, un daguerrotipo múltiple, una bola del mundo ennegrecida o una vieja máquina de escribir a los que se les han pegado palabras y frases recortadas de titulares de periódico. Se incluye un pequeño homenaje a Marcel Duchamp; una réplica de la célebre “Rueda de bicicleta” a la que Alberto Muñoz le ha colgado palabras. Por si esto fuera poco el visitante podrá disfrutar de un videopoema en el que actúa el propio autor; sí, su propia voz también es puesta a girar en el torbellino.

Aunque la actividad creativa de Alberto Muñoz recurra a muchas otras técnicas las obras aquí recogidas dan fe de que nos hallamos ante un experimentador poliédrico enfrascado en la permanente búsqueda de nuevas propuestas expresivas. Una pena que la exposición no cuente con una réplica de su propio taller de trabajo, o con la posibilidad de verle trabajando en directo, en estado de trance, interviniendo objetos o confeccionando sus collages. Por fortuna la exposición se completa con una instalación participativa: una gran mesa con objetos, unas tablillas negras con palabras pintadas y otras tablillas en las que se invitará al visitante a escribir lo que quiera con tiza. Así que quizá el visitante coincida con el propio Alberto Muñoz y pueda ponerse a crear collages e intervenir en objetos a su lado. Yo he tenido la suerte de poder hacerlo y la experiencia ha sido inolvidable.

En cualquier caso disfruten del torbellino de las significaciones y los sentidos fugitivos. Las piedras han sido arrojadas. No, rectifico: en el laboratorio de Alberto Muñoz las piedras están siendo arrojadas permanentemente. No, rectifico: cada piedra que Alberto Muñoz está arrojando hacia nuestros sentidos es un laboratorio que está explotando permanentemente en nuestra percepción.

Vicente Gutierrez Escudero

Santander, 23 de octubre de 2020.

Podéis leer el catálogo en este enlace:

TRADUCCIÓN

TACEY M. ATSITTY

Tacey M. Atsitty es Tsénahabiłnii (Gente de la Roca del Sueño). Su abuelo materno es Tábąąhí (Gente de la orilla del agua) y su abuelo paterno es Hashk’áánhadzóhí (Gente de la Fruta Yucca Encandenada-más allá-de-la-Línea) de Cove, AZ.

Ha recibido la Beca de Escritura Creativa Truman Capote, el Premio de Poesía Corson-Browning, el Premio de Escritura Creativa Morning Star y el Premio Philip Freund. Tiene una licenciatura de la Universidad Brigham Young y del Instituto de Artes Indígenas Americanas. Su trabajo ha aparecido o se publicará próximamente en POETRY Magazine, Kenyon Review Online, Prairie Schooner, Crazyhorse, Literary Hub, New Poets of Native Nations y otras publicaciones. Su primer libro es Rain Scald (University of New Mexico Press, 2018).

Es directora del Festival de Cine Navajo, miembro de la Junta Directiva de Lightscatter Press, miembro del Consejo Asesor del Centro Charles Redd de Estudios Occidentales de la Universidad Brigham Young y miembro de la Advisory Board del Intermountain All-Women Hoop Dance Competition. Es estudiante de doctorado en el Programa de Escritura Creativa de la Universidad Estatal de Florida.

El siguiente poema es inédito en castellano y trata sobre el efecto de la educación colonial en los niños de las comunidades indígenas.

Diluir
Espina dorsal, cerebro como una yema.
prometida a uno-
completo. Cuantum


de sangre. Valla
del pulso, corriendo.
Viento, para arrojar


a un crío amarrado
en una cuna, para esconderse
y galopar lejos. Repudiado.


Banderitas de papel ondulantes
De meado de bueyes. El animal


muerto tan negro,
Dice que vas a la escuela. Roba


a los niños. Llévame
a la sustancia, a la 
espina dorsal caída, pepitas 


de hueso. En estas oleadas
nos enseñaron a caminar,
con la palabra, esta arruga


de papel, agita el anillo blanco
otra masacre de nombres.
Chupa la médula de tinta

que riza el agua. Las madres abandonadas
se desploma y aúlla en la  arena—
camina en la lluvia, sobre piedra.


Finalmente el blanco sale
de lo marrón. El nativo
hecho crema.


Mata al Indio, Salva al Hombre
Un fugitivo con una costra de nieve—
confundido de las letras.


La lluvia da una ventaja, borra.
Busca los signos. Te dicen
dónde sentarte, rastrea los ángeles 

suavemente se hacen uno. Extiende
la palma de tu mano así, significa:
Tú me das agua.

Traducción inédita realizada por Alicia Barron

FESTIVAL DE POESÍA VISUAL

IV Festival de Poesía Visual de Berja

La Bienal ex!poesía de Euskadi ya está presente en Berja con la Muestra “Aspectos curriculares poco conocidos de nuestros poetas visuales”. Enmarcada en el IV Festival de Poesía Visual de este pueblo, puerta de la Alpujarra almeriense; la muestra, recoge el trabajo de 20 artistas y poetas visuales, entre los que me incluyo: Alberto Muñoz, Antonella Prota, Antonio Orihuela, César Reglero, Daniela Bartolomé, Detritus, Felipe Zapico Alonso, Giovanni Fontana, Ianire Sagasti, Isabel Huete, Julien Blaine, Luz Grossi, Mary Zurbano, Mikel Varas, Myriam Muriel Mercader, Mónica Nude, Raúl Reguera, Txaro Etxebarría,Txema Agiriano, Vicente Gutiérrez Escudero.

TRADUCCIÓN

JEHAN MAYOUX

Nace en 1904. Maestro antimilitarista y libertario. En 1933 entró en contacto con el movimiento surrealista, movimiento del que formaría parte hasta 1967. En 1939 rechazó la movilización y fue condenado a cinco años de prisión pero consiguió  escapar. El régimen de Vichy lo capturaron y los alemanes lo deportaron al campo de Rawa-Ruska en Ucrania. En 1945, volvió a la docencia. Durante la guerra de Argelia reivindicó el derecho a la rebelión firmando el “Manifiesto de los 121”. Posteriormente participó en los movimientos de mayo del 68 pero se desmarcó del movimiento tras un desacuerdo con ciertos sindicatos. Fallece en 1975.

Entre sus obras destacan Ma tête à couper y Au crible de la nuit

Yo traigo un gran viento...

Yo traigo un gran viento sobre mi litera
Una mariposa golpea la roca con guantes de reloj
Este es el bosque
Bailo ante su puerta
La ardilla cuenta una historia de olas
La bella
Fue mecida por una gran procesión de peces
En el corazón lechoso de su mansión de musgo
La espuma en el viento que viene es el eco de una caracola
La promesa de la oscuridad
Yo, el barco, estoy hecho como un árbol
de lluvia frondosa de sombra risueña
Con raíces solares
Estoy hecho de aire y sueño



Traducción Vicente Gutiérrez Escudero

POEMA

Permanente invisible

Permanente invisible de cazas codiciadas,

Cercano, cercano invisible tan cercano a mis dedos,

Oh presa mía distante la noche en que me inclino

Para un novel cuerpo a cuerpo.

Beber friolentamente, ser brutal restablece.

Sobre este jardín doble se redondea tu tapa.

Tienes la densidad de la rosa que se hará.

René Char

Versión de Jorge Riechmann